De la factura del almacén al asiento del cuaderno en 20 segundos
La factura del almacén ya contiene casi todo lo que exige el cuaderno: el producto, su número de registro, la cantidad y la fecha. Lo que hace AgrarIA es leerla por ti y convertirla en un asiento propuesto. Así funciona por dentro:
1. La foto se revisa antes de subir
En el propio móvil comprobamos que el documento se lee (¿hay un NIF? ¿una fecha?). Si la foto está torcida o borrosa, te pedimos repetirla en el momento — no cuando ya estés en casa.
2. La IA extrae los datos, con las cuentas hechas
Un modelo de visión lee emisor, fecha, líneas de producto, dosis y totales. Después validamos aritméticamente: si las líneas no suman el total o el NIF no cuadra, el documento pasa a revisión en lugar de colarse en tu cuaderno.
3. Cruce con el registro oficial
Cada producto se casa con el Registro de Productos Fitosanitarios del MAPA, que replicamos cada semana. «GLIFO 36» se convierte en el producto autorizado concreto, con su número de registro y su plazo de seguridad. Si hay dudas entre varios candidatos, te preguntamos.
4. Tú (o tu técnico) tenéis la última palabra
Nada entra en el cuaderno sin confirmación humana. Cada asiento guarda la foto original como justificante — exactamente lo que pide la normativa conservar durante al menos 3 años.